Imaginación y Escepticismo

Entre la multitud de organismos que a lo largo de la historia han poblado la Tierra, desde los más simples hasta los más complejos, el ser humano ha sido el único en erguirse para romper las cadenas que le atarían y lo confinarían a vivir preso de un solo ambiente. Acompañado de su razón y su imaginación, de sus elusivas emociones y su inagotable curiosidad, el ser humano ha emprendido la interminable aventura en la adquisición del conocimiento que le permite conquistar nuevos ambientes. Aventura sin fin que le permite comprender el ambiente y desarrollar las herramientas necesarias para enfrentar las inclemencias de un mundo siempre cambiante. Tras millones de años de exitosas batallas es que ahora, al ser humano, se le confiere el título de “Co-creador de la Naturaleza” y que a su vez, le hacen amo del vasto terreno que se extiende entre la naturaleza y la libertad.
Desde muy temprana edad gozamos de la indomable curiosidad por las cosas que nos rodean y que acarician nuestros sentidos cautivando nuestra atención. Con muy poco escepticismo hemos iniciado nuestro viaje por comprender el mundo en el que nos rodea. Pareciera que estamos condenados a perseguir la verdad sin importar a dónde pueda llevarnos. Hacemos planes, inventamos cosas y hacemos nuevos descubrimientos gracias a combinaciones aleatorias, cada vez más precisas y complejas, de talentos y conocimientos esparcidos en cada miembro de la especie humana. Desde los primeros humanoides que tallaron extremos filosos en piedras, hasta los humanos que hemos conquistado el espacio o los intrincados laberintos de la consciencia humana y los misteriosos pasajes de la conducta social, conformamos la evidencia de ser el majestuoso producto, siempre inconcluso, del extenso proceso de la selección natural.
El cosmos está muchísimo más allá de las elegantes verdades descritas por la ciencia y para aprehender tan inmesurable vastedad necesitamos tanto de nuestra imaginación como de nuestro escepticismo; necesitamos diferenciar nuestras especulaciones de los hechos, solo así podremos seguir madurando como individuos y como especie, hacia el infinito mundo de lo que nos falta por conocer. Somos una especie joven y llena de curiosidad, por ello debemos fomentar en nuestros semejantes la capacidad de generar opiniones certeras sobre el funcionamiento del mundo que nos rodea y así podremos, como especie, sobreponernos a los retos que el constante cambio nos pueda plantear.
Pero…
¿Qué es el escepticismo? ¿Qué significa ser escéptico?
En general, el escepticismo, es el nombre que se le da a la actitud de cuestionar o de sostener en duda cualquier tipo de afirmaciones que puedan, en algunos contextos, tomarse como verdaderas aún cuando estas no cuentan con la sufiviente calidad de información para ser sostenidas como tales. El escepticismo, como actitud, está apoyado y constituido por el método científico; necesariamente implica métodos eficientes para recolectar información verificable que permita formular explicaciones cada vez más acertadas a los fenómenos naturales y sociales que nos revelan el mundo en el que vivimos. Solo así podremos mejorar nuestras explicaciones. Explicaciones que siempre se sostendrán como provisionales y nunca como dogmáticas. La clave del escepticismo es la aplicación continua y rigurosa de los métodos propuestos por la ciencia para navegar equilibradamente entre el escepticismo excesivo que promueve la ignorancia y la credulidad desmesurada que promueve la estupidez.
Todo en el terreno del entendimiento sobre la realidad del ser humano está sostenido por presupuestos o paradigmas; la ciencia, el arte, hasta la economía y la religión. Es por esto que existen solamente mejores o peores formas de enunciar presupuestos y de generar mejores o peores explicaciones. No existe tal cosa como mejores o peores ciencias. Es por esto que deseo, profundamente, que durante su experiencia en este blog, pueda encontrar una serie de herramientas que le permitan conocer, cuestionar y enunciar conscientemente sus propios presupuestos y asumir las consecuencias que la influencia de ellos acarrea en su forma de ver y entender cómo funciona el mundo.
En conjunto con sus aportes, observaciones y/o comentarios, este blog pretende ser un oasís intelectual en el que desarrollen y compartan pensamientos críticos y opiniones basadas en evidencias verificables que permitan un diálogo constructivo, racional y respetuoso de las diferencias de género, sexo y raza y a su vez invite a la construcción de una sociedad de hombres cada vez más libres y más responsables guiados por la inextinguible curiosidad intelectual que hasta ahorta nos ha caracterizado como humanos.
Atte.
Pablo A. Galindo Asensio
Profesor de Psicología Evolutiva
Universidad Francisco Marroquín

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